1.- Cuidarás tu presentación día a día. Arréglate como si fueras a una fiesta. ¡Qué más fiesta que la vida! El baño diario, el peinado, la ropa, toda atractiva, oliendo a limpio, a buen gusto. El buen gusto es gratuito, no cuesta nada. Que al verte se alegren tu espejo y los ojos de los demás.
Aquellas mujeres que se declararon brujas, que no tienen miedo de las etiquetas, ni de los estigmas, esas mujeres ponen a tambalear al hombre inseguro…